Es un proyecto que habla sobre cómo el paso del tiempo transforma las cosas sin borrar su esencia. A través de flores secas, explora la belleza que hay en lo que cambia y en lo que permanece. Es una reflexión sobre cómo el tiempo cuenta historias, dejando huellas que nos invitan a detenernos y mirar con otros ojos. Las texturas y formas de las flores nos recuerdan que, aunque todo evoluciona, siempre hay algo esencial que queda. Es un homenaje a los ciclos de la vida y a la poesía que hay en ellos.